Todavía existe gente que festeja su cumpleaños solo, y sin la tradicional torta con velas. No siempre eso significa que lo esté pasando mal y triste. Carlos Roque Beltrán da cuenta de eso.

El argentino cumplió noventa años, y decidió festejarlo lanzándose en paracaídas. Sí, con casi un siglo sobre sus espaldas. Es que este hombre integró el primer cuerpo de paracaidistas del ejército argentino en 1944, y es así como decidió que quería festejar su cumpleaños.

Carlos en realidad reconoció que tenía experiencia en el tema, ya que cuenta entre sus memorias, más de doscientos descensos en esta disciplina. Las dos razones para realizarlo a esta edad fueron además de su aniversario, el de su país que cumplía 200 años.

La tarea de convencer a sus familiares y a su médico no fueron fáciles, pero de todas maneras lo logró. Se hicieron todos los controles pertinentes para saber si podría aguantar sin ningún tipo de complicación semejante aumento de adrenalina.

De todas maneras, pudo saltar sin ningún tipo de problema y fue recibido, una vez en la tierra por su esposa, sus cuatro hijos, doce nietos y diez bisnietos. Roque, sin quedarse con miedo aseguró que repetirá la hazaña el próximo año.